En 1994, un hombre llamado Kevin Hines sobrevivió a un salto desde el Golden Gate Bridge en San Francisco. Después del salto, se dio cuenta de que quería vivir y luchó por mantenerse a flote en el agua hasta que lo rescataron.
La palabra “testículo” proviene del latín “testis”, que significa “testigo”. Los romanos solían hacer juramentos sujetándose los testículos como símbolo de sinceridad.
En 1994, un hombre llamado Tom Amberry logró hacer 2.750 tiros libres consecutivos en una canasta de baloncesto, un récord mundial que todavía se mantiene hoy en día.
El castor es el único mamífero que puede ver debajo del agua sin que el agua le afecte la visión.
En 2006, un hombre llamado Byron Ferguson disparó una flecha a una distancia de 103 metros y logró clavarla en el objetivo. Este récord aún no ha sido superado.
La ciudad de Tokio tiene más estrellas Michelin que cualquier otra ciudad del mundo, con un total de 308 estrellas.
Los elefantes pueden distinguir entre diferentes idiomas y acentos. En un experimento, los elefantes reaccionaron con mayor ansiedad y miedo ante los idiomas que nunca habían escuchado antes.
En 2015, un hombre llamado Ashrita Furman estableció un récord mundial al caminar sobre una cuerda floja de 30 metros de largo mientras sostenía un huevo en una cuchara.
El delfín nariz de botella tiene la capacidad de dormir con un ojo abierto y un lado del cerebro activo mientras el otro lado descansa.
La ciudad de Estocolmo, Suecia, tiene la tasa más alta de inventores per cápita del mundo, con una tasa de aproximadamente 35 inventores por cada 10.000 habitantes.